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Dificultad para respirar

La dificultad para respirar (o falta de aliento) es la sensación de que le cuesta respirar, que tiene que hacer un gran esfuerzo o que tiene molestias; esto ocurre cuando no tiene suficiente oxígeno en el cuerpo. El cuerpo intentará tomar más aire para compensar la falta de oxígeno. Esto puede limitar sus actividades cotidianas normales, como darse una ducha, cocinar, ir de compras o desplazarse al trabajo.

Si la falta de aliento se prolonga durante largos periodos de tiempo, es posible que utilice en exceso los músculos de los hombros y el tórax, con lo que puede notar una sensación de fatiga prolongada. La dificultad para respirar puede hacerle sentir temor, molestias o ansiedad. Puede ser un efecto adverso angustioso.

En la leucemia mieloide crónica (LMC), la dificultad para respirar puede deberse a la falta de glóbulos rojos ocasionada por la enfermedad. Los glóbulos rojos transportan oxígeno a los órganos del cuerpo. Cuando no hay suficientes, la persona puede sentir que se queda sin aliento o que no consigue tomar suficiente aire en los pulmones. No obstante, la dificultad para respirar puede deberse a otras causas.

Si nota dificultad para respirar, póngase en contacto con su médico de inmediato. Existen pruebas y tratamientos que su hematólogo u oncólogo podrían aplicar para abordar este síntoma.